Cómo mejorar la usabilidad de tu web

Sofía Fernández
Sofía Fernández

19 de enero del 2020, 7 mins para aprender como atraer clientes de calidad.

Si realmente quieres triunfar  con el diseño de tu web has de tener en cuenta que esta debe ser fácil de entender para quien la vista. En este post te voy a dar algunas claves para mejorar la usabilidad de tu sitio web, inspiradas en el libro “No me hagas pensar” de Steve Krug. Espero que te resulten tan útiles como lo son para mí en mi día a día.

La usabilidad va de cómo la gente entienda y usa las cosas y en diseño web de cómo la gente interactua con tu sitio. Prepárate para echar mano de tu capacidad analítica,humildad, empatía y sobre todo, sentido común.

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¿Para qué sirve la usabilidad?

La usabilidad sirve para muchas cosas. Entre ellas te servirá para:

  • Hacer más felices a los visitantes de tu web, y por consiguiente, te ayudará a mejorar la experiencia de usuario en tu sitio. En general, a nadie le gusta sentirse frustrado o perdido. Si los usuarios disfrutan al visitar tu web, las posibilidades de que regrese o compren tu producto se multiplican.
  • También te servirá para conseguir mejores resultados en tu negocio online. Cuando un usuario visita una web y de repente le surgen dudas o preguntas, su volumen de trabajo cognitivo aumenta y su capacidad de atención disminuye. En no pocas ocasiones puede hacerle incluso abandonar la página. Crear una web entendible le ayudará a focalizarse. Seguramente tu objetivo como empresario es que el usuario realice una determinada acción en tu web (una compra, la suscripción a tu newsletter, o que lea un determinado post) y eso no podrá ser posible si se lo ponemos difícil.

¿Qué puedes hacer para mejorar la usabilidad de tu web?

Aquí tienes 11 tips básicos que puedes implementar desde ya en tu sitio web. Veamos cuáles son:

1. Diseña para los usuarios, no para ti.

A menudo cuando diseñamos nuestra página web, anteponemos nuestros gustos personales a la practicidad, nuestros objetivos de conversión o los hábitos de navegación de los usuarios. No puede haber nada más desacertado. Más tarde nos lamentaremos de que nuestra landing page no convierte o no conseguimos los resultados que queríamos. A la hora de diseñar tu web, procura mantener una actitud abierta y “escuchar” a tus visitantes.

2. Echa de mano de tu empatía.

Solemos pensar que los usuarios van a ver nuestra web con el mismo cariño y atención que nosotros mismos. Nada más lejos de la realidad. Piensa en tus propios hábitos de navegación. Los usuarios normalmente “escanean” las páginas y se detienen en aquello que capta su atención o responde a su intención de búsqueda.

Utiliza herramientas de analítica digital para analizar el comportamiento de las visitas en tu web. Es más fácil que tú cambies un botón, a que miles de usuarios cliquen dónde no se sienten atraídos a hacerlo.

3. Lo bueno si breve, dos veces bueno.

No compliques a tus usuarios con textos que no aporten nada, instrucciones interminables para adquirir un producto, o menús de navegación laberínticos. El usuario necesita encontrar de forma ágil y sencilla lo que está buscando. En definitiva, no hagas pensar al usuario cómo utilizar la web.

En esta misma línea nos encontramos también con los datos de los formularios. No es necesario pedir información que no se necesita. La mayoría de nosotros somos reticentes a la hora de proporcionar nuestra información personal, y podemos abandonar la idea de rellenar un formulario que a priori podría sernos útil, porque nos provoca pereza o nos genera desconfianza.

4. Si quieres que alguien haga clic en algo, diseña un botón.

En usabilidad web la mayor parte del tiempo no consiste en inventar la rueda sino en ceñirse a lo evidente y predecible. Si quieres que un usuario haga clic en un botón, diseña un botón de call to action que realmente lo sea.

5. Saca partido de los convencionalismos.

Especialmente si no eres un diseñador profesional. Está muy bien ser creativo en diseño web siempre y cuando lo inventado sea usable y compense el esfuerzo. 

Hoy en día todos consumimos una cantidad ingente de material digital y navegamos online a diario. Ello nos ha acostumbrado a ciertas convencionalismos de navegación como por ejemplo que el logo se encuentre en la esquina superior izquierda y que la navegación primaria este en el lado izquierdo de arriba a bajo. También solemos ver con normalidad que el carrito de compra se visualice con un icono ilustrativo. Si no tienes experiencia como diseñador web, echa mano de estos convencionalismos sin sentimiento de culpa.

6. Usa una jerarquía visual clara.

No hay nada más molesto que una web llena de elementos desordenados o llamativos. ¿Te acuerdas de cómo eran las webs en los 90?. Los elementos más importantes deben de ser los más destacados sin duda alguna.

Los que están relacionados por lógica también deben de estarlo de forma visual. Puedes agrupar visualmente diversos elementos para indicar que forman parte de algo.

7. No todo puede ser importante.

Uno de los errores más gordos a la hora de diseñar nuestra web, es pretender que todo sea importante. Por ello muchas veces aparecen atiborradas de imágenes, textos y combinaciones tipográficas imposibles. Esto a la mayoría de los usuarios les resulta abrumador. Decide qué elementos merecen la pena destacar y cuáles no y reduce al máximo el ruido visual.

8. Con los textos, menos es más.

Formatea el texto para que se fácil de “escanear”. Para ello puedes llevar a cabo las siguientes acciones:

  • Usa encabezados.
  • Escribe párrafos cortos y omite las palabras innecesarias.
  • Usa listas con viñetas o iconos. No dejes que los encabezamientos falten y asegúrate de que están más cerca de la sección que introducen qué de la anterior.
  • Si necesitas proporcionar instrucciones que están sean las estrictamente necesarias.
  • Usa nombres de páginas o secciones evidentes y coherentes con el contenido que vas a mostrar.
  • Emplea inteligentemente el color en los textos. Por ejemplo, puedes usar un solo color para todos los vínculos de textos, o asegurar que su forma y localización los identifica con algo sobre lo que se puede hacer clic. Es mejor no usar el mismo color para vínculos y encabezamientos en los que no se puede clicar.

9. Hazle saber al usuario que piensas en su interés, pero de verdad.

Si estás de acuerdo en que el usuario es el rey en tu web, debes poner atención a los detalles. Puedes comenzar implementando en tu diseño estas sencillas acciones:

  • A la hora de rellenar datos, es importante que sea de la forma más sencilla posible. El usuario no debería de detenerse a pensar si tiene que dejar espacios al introducir los números de su tarjeta de crédito, o si debe de poner guiones al introducir la letra de su DNI.
  • No abrumes a tus visitantes con pop ups no solicitadas. En este sentido es importante tener en cuenta si el fin justifica los medios y analizar su impacto y resultados. Si las estadísticas demuestran que consigues más conversiones adelante, pero si no es así considera la conveniencia de eliminarlas.
  • Conoce lo que buscan más los usuarios en tu web y pónselo al alcance de la mano. En las tiendas online los usuarios suelen buscar las ofertas, los modelos más demandados o las nuevas colecciones, por eso la sección de “New In” suele ser de las más visitadas. Sucede lo mismo con la sección de FAQs. Esta sección suele resultar muy útil en en las marcas que venden software o productos / servicios que precisen soporte.

10. La importancia de la página de inicio.

  • Identidad y misión del sitio. Deja bien claro de qué va tu web y para qué sirve. Cómo referencia prueba a responder a estas preguntas: ¿Qué es tu web? ¿Qué tienes en ella? ¿Qué pueden hacer los usuarios? ¿Porque deberían de visitar tu web?
  • El eslogan. Si tu sitio no es muy conocido te puede beneficiar mucho la introducción de un eslogan ingenioso que huya de frases genéricas. Este suele situarse debajo, encima o al lado del identificador del sitio web. Un buen eslogan debería de ser: claro e informativo (explicar claramente que es tu web o empresa), corto mejor que largo (seis u ocho palabras), diferente y expresar un beneficio claro que se identifique con tu UPS (Unique Proposition Selling).
  • Jerarquía del sitio. También tienes que proporcionar una visión global de lo que tu web ofrece (su contenido y características) y cómo está organizado. En este caso un menú de navegación bien estudiado resulta vital.
  • Búsqueda. Un cuadro de búsqueda es muy útil en las tiendas o en aquellas webs que tienen una cantidad importante de contenido.
  • Accesos directos a las secciones más importantes de la web.
  • Transacciones. Dónde puedas incluir promociones cruzadas, potenciadores de marca, ofertas, etc…
  • Sugerencias. También puedes invitar a los usuarios a conocer otras secciones de la web, como por ejemplo el blog.
  • Registro. Los vínculos dónde tus suscriptores se puedan suscribir o loguear.

¿Quieres hacer sentir cómodos a los usuarios en tu web?. Crear una navegación clara, sencilla y coherente es uno de los primeros pasos.

11. ¿Y qué hay de la accesibilidad?

Desafortunadamente hay un sector de la población que no va a disfrutar de tu web del modo convencional. Te estoy hablando de los usuarios con necesidades especiales. Pónselo fácil con algunas acciones sencillas que puedes llevar a cabo sin grandes inversiones de tiempo o dinero:

  • Añade un texto alternativo a tus imágenes (Alt) que sea descriptivo y útil. Puedes dejar este campo vacío si la imagen no añade contenido de relevancia.
  • Usa los encabezamientos correctamente. Ayudarás a los usuarios con necesidades especiales y a tu SEO.
  • Asegúrate de escoger un theme de WordPress con características accesibles. Las mejores plantillas normalmente las tienen.
  • Crea un contraste definido entre el fondo y el texto.

¿Por qué es importante hacer pruebas de usabilidad?

Hacer pruebas de usabilidad te ayudará a crear una web mucho más cómoda para el usuario. Eso sí, no esperes a que ya esté al 100% terminada y a que su lanzamiento este próximo, ya que operativamente va a ser más difícil realizar todos los cambios y mejoras a tiempo.

Un recurso útil en este sentido, si todavía no has empezado a diseñar tu propia web, es analizar las webs de la competencia. Esta es una manera muy eficiente de aprovechar recursos ya que descubrirás de antemano que funciona y qué no antes de empezar a diseñar la tuya.

Muchas veces nos sucede que cuando creamos nuestra propia web, dejamos de ser objetivos porque la conocemos demasiado y sentimos cierto apego hacia el diseño creativo que hemos realizado.

Realizar pruebas de usabilidad te hará ver que no todo el mundo piensa como tú ni usa la web de la misma forma.

  • Cuando lances tu web, preséntasela primero a algunos amigos o familiares y analiza cómo interactúan con ella. Si observas que se atascan en algunas acciones o no entienden algo de tu web, toma nota y considera hacer los debidos cambios.

En cuanto a los participantes que escojas para hacer las pruebas de usabilidad, es mucho mejor escoger a usuarios que sean lo más parecido a tu audiencia, pero que esto no sea una condición sine quam non para no hacer ningún tipo de prueba.

Cuando termines la prueba seguramente te des cuenta de que tienes una serie de problemas más serios que quizás te lleven más tiempo de corregir, y otro grupo de problemas sencillos de rápida solución. Es mucho mejor centrarse primero en solucionar lo más serio e importante aunque conlleva más esfuerzo.

Lo ideal es hacer pruebas de usabilidad a lo largo de todo el proceso, y si no tienes mucho tiempo ni dinero puedes hacerte con el libro “Haz fácil lo imposible” de Steve Krug con el que aprenderás a detectar pruebas de usabilidad tú mismo.

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¿Crees que tu web tiene una buena usabilidad o has tenido problemas con ello?. Comparte tu experiencia personal y cuéntanos cómo lo resolviste para que podamos aprender todos.😉

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